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Por un pueblo bien informado
Por Jerónimo
Valderrama Fonseca
jeronimo@elhabladorweb.com
Aparece
publicado en el periódico El Comercio un sondeo muy
halagador sobre la gestión de la administración
saliente, y me surge la pregunta acerca de la metodología
que aplicaron y la población a la que corresponde
la “muestra”, porque me da la impresión,
por lo que he podido recoger de las personas con quienes
hablo regularmente, que la imagen de la administración
no es tan favorable como allí se menciona.
Reconozco que casi todas las administraciones presentan desgaste
en su fase final, lo que no quiere decir que deba aceptarse
como algo natural o inevitable, este fenómeno obedece
a la falta de dinamización de la administración.
No suele plantearse un diálogo que permita mantener
la identidad y la legitimidad del gobierno.
Por lo general
la administración con el paso del tiempo se distancia
de la población y de los principios que le sustentaron
en un comienzo; así mismo va perdiendo su compromiso
y se encierra en el poder y en la búsqueda de los
mecanismos para perpetuarse en él.
Pero pienso que este panorama es propio de una sociedad subdesarrollada
en la que el gobierno es visto como un medio para que determinados
sectores accedan más fácilmente a un escenario
altamente favorable a sus intereses económicos. Es
decir que se accede al poder para manipular los medios administrativos
y normativos en favor de proyectos muy concretos. Un ejemplo
de ello fue la revisión y ajuste al Plan de Ordenamiento
Territorial, en donde se pudo ver cómo la administración
dirigió sus esfuerzos hacia el fortalecimiento de
un sector muy específico de la economía local,
como lo es el negocio de la finca raíz.
Lo que acabo de mencionar es sólo un ejemplo de cómo
se van sesgando las acciones de una administración,
y en este caso ha sido tan evidente, que es apenas lógico
que se deslegitime, por ello no puedo ser tan crédulo
con las cifras comentadas; no puede ser que después
de tanta desidia con el interés general, se le premie
a un gobierno con un alto índice de aprobación;
pero si así lo fuere, estoy convencido de que estamos
frente a un problema de falta de información.
Ahora bien, de cara a un nuevo periodo de gobierno, la responsabilidad
de quienes hemos sido escogidos para trabajar en las instituciones
políticas municipales, es que seamos responsables
con la información y con el diálogo permanente
con la comunidad. Tenemos que ser capaces de romper el círculo,
de manera que seamos siempre representantes de lo conveniente,
por relativo que esto suene; lo que implicará ceder
ante los argumentos y estar comprometidos con el conocimiento.
Pero para que esto sea una realidad necesitaremos que el
pueblo venga a protagonizar la discusión política,
pero un pueblo responsable, dinámico e informado,
que reaccione, que exija y que aprenda.
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| Pueblo
educado |
13
de diciembre de 2007
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Si,
un pueblo bien unformado es un pueblo educado,
y un pueblo educado es un pueblo libre,
ojalá podamos contar con una información
transparente y clara, para no ser victimas de nuestros
propios inventos, y digo inventos por no estar bien
informados.
Juliana Trejos
lajuliska@hotmail.com
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