|
El
futuro de Sopó por encima de los partidos
Por Jaime Mesa
jaime.mesa@yahoo.es
El
28 de octubre tuvo lugar un suceso democrático a partir del cual se
determinó, en cabeza de quién estará la responsabilidad
de dirigir los destinos de nuestro Municipio durante los próximos 4
años, pues los soposeños decidieron quién sería
su Alcalde y quiénes sus Concejales para el próximo período
constitucional.
Como participante de la contienda política y dejando de lado las quemaduras,
que ya empiezan a sanar, pues el tiempo lo cura todo, debo declararme sorprendido
por los resultados de la jornada, pues he de reconocer que tenía la
férrea convicción sobre la victoria que obtendría nuestro
candidato (nadie apoya a nadie sin que haya convicción sobre el triunfo)
y además, que en mis cuentas, la “pelea” por la primera
magistratura del Municipio era con otro candidato que igualmente perdió en
los comicios, es decir, nunca estuvo entre mis cálculos, y creo que
tampoco en los de mucha gente, que el alcalde para Sopó, 2008-2011
sería William Octavio Venegas, como fue sellado por la voluntad popular.
No obstante mi sorpresa, quisiera expresar que tras revisar minuciosamente
los diferentes programas de gobierno de los otros candidatos a la alcaldía,
lejos ya de la pasión de la competencia y con la serenidad que permite
un juicio aceptablemente objetivo, he descubierto sin asombro, algo presente
siempre ante mis ojos que no querían ver, y es que, de lejos, en dichos
programas, hay más coincidencias que divergencias respecto a la concepción
del municipio que queremos, razón a partir de la cual he llegado a
pensar que, en mi modesto entendimiento, estamos frente a un momento decisivo
para el futuro de Sopó, pues la forma en que se adelante la gestión
de la próxima Administración y del Concejo Municipal, influirá decididamente,
para bien o para mal, en la calidad de vida que hasta ahora nos ha brindado
esta tierra.
En efecto, la coyontura, fruto de la jornada democrática puede resolverse
cuando menos en tres vías, a saber:
Una administración revanchista frente a aquellos que no apoyaron su
propuesta de gobierno, enfrentada a una oposición irracional que obstaculiza
sin argumentos.
Una administración benevolente con los adversarios vencidos que les
brinda todo cuanto puede, al punto que la oposición debe quedarse replegada
para no morder la mano que le da de comer.
Una administración objetiva, que no discriminará por su color
político a quien tiene los méritos para ocupar un cargo o realizar
una gestión, acompañada por una oposición racional y
sustentada, en donde se apoye lo que tienen de común las partes y se
argumente con seriedad y transparencia el porque de aquello con lo cual no
se está de acuerdo.
Así las cosas, para mi está claro que, si lo que importa es
el futuro del Municipio por encima de los partidos, es indispensable tomar
partida por la última alternativa y ponernos la camiseta para sacar
este proyecto adelante, porque Sopó necesita del concurso y la participación
de cada uno de nosotros, para que desde nuestra orilla, hagamos parte de la
solución a todos nuestros problemas.
Dentro de ese contexto, me tomo el atrevimiento de invitar en forma respetuosa
a la nueva Administración, al nuevo Concejo Municipal y a todos los
ciudadanos de este bello municipio, a demostrar que sí es posible trabajar
por lo que tenemos en común, respetando nuestras diferencias y haciendo
cuanto podamos para lograr el bienestar de nuestra colectividad. Hablando
metafóricamente, hagamos como se hace en los campeonatos deportivos
que se organizan para conformar una selección, en donde el equipo campeón
forma la base del nuevo colectivo, pero a éste se invita a jugar a
quienes tienen las condiciones para hacerlo, de manera que, sin importar cuál
era el equipo con el que jugaron el campeonato, cuando hay un ganador, todos
están atentos porque si los llama el profe... hay que ponerse la camiseta
y salir a jugar.

|
 |
|
 |
|
 |
|
 |
|
|
 |
© 2008
El Hablador. Todos los derechos reservados. |
|