Cien años de soledad
Por Carolina Cano Cassiani
carolina@elhabladorweb.com

Abril, un mes crucial para el idioma español; mes de la Feria Internacional del Libro y en ella Bogotá se engalana como su capital mundial; un mes dedicado a las letras y a la literatura hispanoamericana. Y pasamos entonces del tradicional homenaje al clásico Cervantes y su inseparable Quijote, al año 2007, un año conmemorativo para otro grande de las letras, más nuestro, más cercano, colombiano, Gabriel García Márquez y con él, la obra que sumergió a nuestro país y al mundo entero en una realidad mágica, donde el tiempo, la historia y los sentimientos , comulgan en Cien años de soledad. El Hablador en este mes de escenarios literarios también rinde homenaje al escritor y a su obra, que ahora está al alcance de muchos lectores.
El pasado 26 de marzo se dio a conocer la más reciente edición de Cien años de soledad; los motivos no son pocos: el aniversario número cuarenta de la primera edición de esta novela. Y a esto se suman los 80 años del nacimiento de García Márquez y 25 años que han pasado desde el otorgamiento del premio Nobel en 1982. Es por eso que el tema central de la XX Feria Internacional de Libro de Bogotá es el homenaje al escritor.

Un coloquio sobre su obra y cuatro exposiciones especiales, una muestra iconográfica que incluye documentales, películas y entrevistas, hacen parte de la programación de este gran
evento que tiene lugar en Corferias desde el pasado 19 de abril y que culminará el 1 de mayo.

Edición conmemorativa
El Grupo Santillana bajo el sello de la editorial Alfaguara, con el apoyo de la Real Academia de la Lengua y la Asociación de Academias de la Lengua Española, producen entonces una edición conmemorativa que se convierte en un regalo para muchos lectores; con tan solo 23.000 pesos los colombianos podrán hacerle el quite a las ventas piratas y tener la oportunidad, que por la grandeza de lo escrito debería ser obligación, de leer la obra.

La primera edición de Cien años de soledad fue publicada en 1967 por la editorial “Sudamericana” de Buenos Aires y en la primera semana se vendieron ocho mil copias; cuarenta años después, en marzo de 2007 sale al público la edición conmemorativa, y en la primera semana, en Colombia logra vender un ejemplar por segundo. Semanalmente se están vendiendo alredor de 150.000 libros entre España y América Latina.

La reciente edición sin duda alguna es especial. En esta ocasión Gabriel García Márquez fue el corrector de estilo de su propia obra; escritos de sus colegas literarios como Álvaro Mutis, Carlos Fuentes, Mario Vargas Llosa, Víctor García de la Concha y Claudio Guillén, sobre el autor y la obra, aparecen en las primeras páginas del libro.
Cuatro académicos latinoamericanos: Pedro Luis Barcia de Argentina; Juan Gustavo Cobo Borda de Colombia; Gonzalo Celorio de México y Sergio Ramírez de Nicaragua, escribieron sobre el significaco que tiene Cien años de soledad para la literatura hispanoamericana.

La edición también cuenta con un glosario de 55 páginas que aclara los términos relacionados a la época y a los lugares donde ocurre la historia. Aquí el lector puede estudiar el árbol genealógico de la familia Buendía, pues a lo largo de todas las generaciones los nombres se repiten entre los mismos parientes.

Minúsculos datos sobre el autor
Gabriel García Márquez, “Gabo”, nació en Aracataca Magdalena en 1928, fue criado por sus abuelos maternos y mimado por un gran matriarcado. En 1936 ganó una beca para estudiar en el Liceo Nacional de Varones de Zipaquirá. En 1947 inició sus estudios de derecho en la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá. Y ese mismo año el diaro El Espectador publicó su primer cuento titulado "La Tercera Resignación". En una época fue periodista pero por siempre escritor. En 1950 hizo parte del “Grupo de Barranquilla" . Lector apasionado de autores como Hemingway, Joyce, Woolf y Faulkner. Escritores clásicos, reconocidos, como lo es él en la actualidad; 80 años de existencia, más de 60 en el oficio de escribir y ahora, en el globo entero, su pluma trasciende...

Sobre la obra...
El genio literario de nuestro tiempo suele ser hermético, minoritario y agobiante. Cien años de soledad es uno de los raros casos de obra literaria mayor comtemporánea que todos pueden entender y gozar" son palabras del escritor peruano Mario Vargas Llosa sobre la obra y a la que atribuye tanto a “escritura y estructura, una naturaleza exclusiva, irrepetible y autosuficiente”

La fundación de un pueblo único llamado Macondo; 69 personajes; seis generaciones a lo largo de todo el relato; diversos acontecimientos saturados de realismo crudo y mágico dentro de una saga familiar. Y presentes en la narrativa: “una llovizna de minúsculas flores amarillas"; Remedios la bella volando en una sábana; un diluvio en Macondo durante “cuatro años, once meses y dos días”, los diálogos entre los vivos y los muertos, el nacimiento profetizado de un hijo con cola de cerdo, con destino a ser devorado por las hormigas.

Y qué decir de esos personajes y la fuerza de sus nombres: José Arcadio, Úrsula Iguarán, Amaranta, Aureliano Buendía, Remedios Moscote, Remedios la Bella, Pilar Ternera, Santa Sofía de la Piedad, Aureliano José, Carmelita Montiel, Fernando del Carpio, Petra Cotes, Mauricio Babilonia, Aureliano Babilonia, Amaranta Úrsula Gastón; todos ellos unidos por sangre y familia, padres, hijos, primos, nietos; todos ellos más la “soledad”, la otra gran protagonista del relato; acompañándolos como sombra fiel, matizada en ocasiones por el suceder de los hechos, por el transcurrir de los años, de las generaciones; pero siempre allí, presente, omnipotente, hasta alcanzar el centenar.

El Hablador los invita a despertar su curiosidad ante la obra y porqué no, a ser acogida como lectura oficial. A los colegios y a quienes dirigen programas de lectura en el municipio dejamos la inquietud. Y echando mano al encantador recurso de la hipérbole nos atrevemos a imaginar que un 23 de abril, como homenaje al día del idioma, Don Quijote, junto a su inseparable Sancho podrían visitar a Macondo y enfrentar a los molinos con la fuerza que deja el paso de las páginas de esta obra garciamarquiana, la pluma de Cervantes describirá el suceso.

Fragmentos

"Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento,
el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos preshistóricos..."

"...A pesar de que había perdido sus encantos
y el esplendor de su risa, él la buscaba y la encontraba
en el rastro de su olor de humo..."

"...No había dejado de desearla un solo instante.
La encontraba en los oscuros dormitorios de los pueblos vencidos, sobre todo en los más abyectos, y la materializaba en el tufo de la sangre seca, en las vendas de los heridos, en el pavor instantáneo del peligro de muerte,
a toda hora y en todas partes..."

"...Amaranta sintió un temblor misterioso
en los encajes de sus pollerines y trató de agarrarse
de la sábana para no caer, en el instante en que Remedios, la bella, empezaba a elevarse..."

"...Macondo era ya un pavoroso remolino de polvo
y escombros centrifugado por la cólera del huracán bíblico, cuando Aureliano saltó once páginas para no perder el tiempo en hechos demasiado conocidos, y empezó a descifrar el instante que estaba viviendo..".

"... y que todo lo escrito en ellos era irrepetible
desde siempre y para siempre, porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra."







 



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